"Torres García estuvo lejos de ser un provinciano. Se movió en los ambientes de
ciudades tan cosmopolitas como París o Nueva York, aunque quizá como observó Tomás Llorens llegara demasiado tarde a la gran metrópolis francesa y
excesivamente pronto ala estadounidense. Y su existencia empezó y terminó en
la capital uruguaya, Montevideo. Torres García nunca pudo ser reducido a una sola tendencia, ya fuera el constructivismo, los postcubismos, el surrealismo, cualquier tipo de primitivismo, el expresionismo el arte abstracto. Pero es justamente esa excentricidad y singularidad respecto al modelo de la vieja historiografía vanguardista con su canon, teleología, encadenamiento y secuencias más que previsibles lo que hoy constituye un valor en alza y puede terminar haciendo justicia a su obra. Que ya va siendo hora. Agustín Sánchez Vidal es catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza."