Han pasado cuatro siglos desde que Pedro Calderón de la Barca creara, allá por 1635, La vida es sueño, y la obra sigue tan vigente como entonces, los personajes viven las mismas pasiones que nosotros y comparten nuestros defectos. El dramaturgo Pedro Víllora ha tomado el texto original para hacer una extraordinaria versión del clásico, manteniendo todas las virtudes y puliendo aquello que pudiera resultar extraño al lector o al espectador actual. Víllora acerca el lenguaje y el ritmo a nuestro tiempo y mantiene intacto el drama filosófico y las preocupaciones de Calderón de la Barca: la caída, el pecado original, la expiación, el destino del hombre, el debate entre libre albedrío y predestinación; desengaña ante las vanidades del mundo y nuestras ilusiones; nos recuerda la miseria que es el hombre sin educación, sin cultura, sin valores que lo formen; ataca a quienes pretenden sofocar la libertad bajo el pretexto de evitar sus extravíos y nos enseña las terribles consecuencias de las ideas de aquellos que incitan a las guerras civiles entre personas de una misma nación separados por ideas absurdas, irracionales.
Ficha técnica
Editorial: Ediciones Irreverentes
ISBN: 9788416107223
Idioma: Castellano
Número de páginas: 124
Tiempo de lectura:
2h 52m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 07/11/2014
Año de edición: 2014
Plaza de edición: España
Colección:
Teatro
Teatro
Alto: 22.0 cm
Ancho: 15.0 cm
Peso: 178.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Pedro Calderón de la Barca
Nació en Madrid el 17 de enero de 1600. Se educó con los jesuitas en Madrid, y continuó los estudios en las universidades de Alcalá y Salamanca hasta 1620. Fue soldado en la juventud y sacerdote en la vejez, lo que era bastante habitual en la España de su tiempo. En sus años jóvenes su nombre aparece envuelto en varios incidentes violentos, como una acusación de homicidio y la violación de la clausura de un convento de monjas. De su vida militar existen pocas noticias, aunque consta que tomó parte en la campaña para sofocar la rebelión de Cataluña contra la Corona (1640). Contrasta lo impulsivo y mundano de su juventud con lo reflexivo de su madurez, un aspecto que se acentúa al ordenarse sacerdote en 1651. Disfrutó del máximo prestigio en la brillante corte de Felipe IV y su nombre va asociado a la inauguración del palacio del Buen Retiro de Madrid, en 1635, y a numerosas representaciones teatrales palaciegas. El rey le honró otorgándole el hábito de Santiago. También fue capellán de la catedral de Toledo y capellán del rey. Murió en Madrid el 25 de mayo de 1681. En vida fue un autor respetado por todos y rara vez aparece mezclado en las violentas polémicas literarias de sus compañeros de letras. Después de la muerte de Lope de Vega, en 1635, fue reconocido como el dramaturgo más importante de su época.