La generación de la que se ocupa este libro es la de los adolescnets y preadolescentes, que son víctimas inconscientes de un asalto mediático sin precedentes por parte de los especialistas del
branding, las marcas. Como informan las estadísticas, los adolescentes emplean la mayor parte del tiempo libre en ver la televisión, que, junto con internet y los videojuegos, se ha convetido en una segunda familia. Además, el marketing de las multinacionales lanza su propia ofensiva a través de los medios de comunicación de masas, bombardeando con objeto de provocar el deseo y de crer modelos de comportamiento presentándolos de manera muy seductora. Por otra parte, el creciente poder adquisitivo de los adolescentes y jóvenes de hoy los hace aún más apetecibles, sin contar con que son mucho más fácilmente influenciables.