Miguel Hernández (Orihuela, 1910 - Alicante, 1942) fue un poeta de origen humilde y formación autodidacta: en su adolescencia compaginó el pastoreo con la lectura de los clásicos. Su obra transitó desde el gongorismo inicial de Perito en lunas a la intensidad rehumanizadora de El rayo que no cesa, evolucionando hacia el compromiso con Viento del pueblo o El hombre acecha, y el intimismo último de tipo popular de Cancionero y romancero de ausencias. Durante la Guerra Civil apoyó al bando republicano, lo que provocó su encarcelamiento al finalizar el conflicto. Condenado a muerte, pena conmutada por 30 años de cárcel, murió de tuberculosis en la prisión de Alicante a los 31 años.