`Hablar de Dios es tan peligroso como necesario`. La búsqueda incansable de infinito, el deseo de conocer a Dios, la apertura de la razón al misterio, las distintas pruebas de la existencia de Dios... Éstas son algunas de las cuestiones a las que esta obra, concebida y construida de principio a fin sobre el doble tesoro de la philosophia perennis y de la experiencia cristiana, intenta responder. Mediante la variedad de los puntos de vista ante los que invita al lector a situarse, el autor quiere ayudarle a comprender la diversidad y las conexiones de los elementos que concurren en nuestro conocimiento de Dios.
Henri de Lubac (1896-1991), miembro de la Compañía de Jesús desde 1913, fue ordenado sacerdote en 1927. Fue profesor de Teología fundamental y de Historia de las religiones en las Facultades Católicas de Lyon, y miembro de la Academia de Ciencias Morales y Políticas (Institut de France). Fue perito del concilio Vaticano II, participando desde sus inicios en la Comisión preparatoria. Posteriormente fue miembro de la Comisión Teológica Internacional. Juan Pablo II lo creó cardenal en 1983.