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Es San Anselmo una gran figura en el campo de la teología escolástica. Es cierto que no alcanzó la madurez teológica de un Santo Tomás, ni su doctrina revistió la forma definitiva que sólo podía darla el tiempo; pero podemos considerarle como un pionero que abrió camino el primero en la selva enmarañada de las cuestiones teológicas, trazando casi un plan completo de curso de teología, aunque no en forma didáctica, con las doctrinas recogidas len los Santos Padres, especialmente en San Agustín. Trazó, pues, una senda, un primer ensayo de organización y síntesis teológica, que habían de perfeccionar los siglos, y cuyo conjunto llamamos la Escolástica. Es él, por tanto, su fundador, su padre, el intermediario entre la patrística y la teología propiamente dicha. Sus escritos no han perdido actualidad. ¡Qué placer para el lector recorrer esos maravillosos tratados que se llaman el «Monologio», «Proslogio», «Cur Deus homo» y todos los demás, donde, al lado de la sutileza, profundidad y agilidad de un gran talento, se siente latir el corazón de un gran santo, enamorado de la verdad, que se complace y salta de gozo en la contemplación de las perfecciones divinas y no acierta a separarse de ellas! Él cree, pero es para comprender y amar el objeto de su fe. Y así, de un golpe, en un mismo punto vemos aparecer, admirablemente reunidos, al filósofo, al teólogo y al místico.
Ficha Técnica
Traductor: Julián Alameda
Editorial: Biblioteca de Autores Cristianos
ISBN: 9788422001751
Número de páginas: 897
Encuadernación: Tapa dura
Fecha de lanzamiento: 13/03/2009
Año de edición: 1952
Plaza de edición: Madrid
Número: 82
Peso: 705.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por San Anselmo
San Anselmo de Canterbury (1033-1109) es conocido en el campo de la Filosofía por el argumento que formuló en el Proslogion (1077-1078) para demostrar tanto la existencia como la naturaleza de Dios.