Este libro, aunque habla de los tiempos difíciles que estamos atravesando, no es un libro sobre la pandemia de coronavirus, por más que no pueda dejar de estar presente como telón de fondo. Pero el protagonismo no es de un virus, sino de Cristo, y de los hombres y mujeres que han sabido amar en tiempos de prueba y que siguen en los hospitales a pie de cama, en las parroquias a pie de altar, en sus casas a pie de tecla para enviar ayuda a quienes la necesitan. «El confinamiento y la falta de movilidad han sido una ocasión para preguntarnos por los valores más esenciales de la vida humana y también ha puesto a la luz la presencia de distintos modos de entender la vida, su bondad y dignidad, el sentido del sufrimiento, el modo de afrontar la muerte y, en definitiva, el sentido de la vida humana» (Monseñor Reig Pla, Obispo de Alcalá de Henares). «Sean cuales sean los motivos que nos llevan a sufrir —desempleo, enfermedad, luto, fracaso...—, debemos detectar tras ellos la existencia de una prueba de fe, de esperanza y de amor. Pero, ¿cómo podemos actuar? En primer lugar, y como punto de partida, debemos rechazar el miedo, descubriendo en él una tentación del Maligno. El miedo nos bloquea. Jesús nos advierte para que no tengamos miedo: “Que no se turbe vuestro corazón ni se acobarde”» (Monseñor José Ignacio Munilla, Obispo de San Sebastián). «Las puertas del templo han estado cerradas durante meses, pero las de la caridad, las del despacho parroquial, han estado siempre abiertas, para que pudiera llegar aquel que necesitaba algo, sin que nadie le preguntara de donde venía ni qué ideas profesaba, porque la garantía para su mano vacía era la del hambre, la de la necesidad. El amor no necesita explicaciones» (Monseñor Carlos Amigo, Cardenal Arzobispo Emérito de Sevilla). «Solo desde Dios y desde su amor podíamos leer con sentido lo que estaba ocurriendo. No era huir de la realidad, sino todo lo contrario: era entenderla desde el plan de Dios y la caducidad del mal vencido por el Hijo. Detrás del desastre está la gloria de Dios, en el Cristo herido y muerto está el Resucitado, en el dolor de nuestro pueblo está ya la semilla de la vida eterna. Dios está aquí con nosotros, nos acompaña siempre y, de un modo especial, en este tiempo de prueba» (Monseñor Ginés García Beltrán, Obispo de Getafe).
Ficha Técnica
Editorial: Nueva Eva
ISBN: 9788412244960
Idioma: Castellano
Número de páginas: 368
Tiempo de lectura: 8h 46m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 02/11/2020
Año de edición: 2020
Plaza de edición: Es
Alto: 21.0 cm
Ancho: 14.0 cm
Grueso: 2.2 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Carlos Amigo
Carlos Amigo Vallejo nace en Medina de Rioseco (Valladolid) en 1934. Ingresa en la orden de los franciscanos y cursa estudios de Filosofía y Psicología. Se ordena sacerdote y en 1970 es nombrado provincial de la Provincia Franciscana de Santiago. En 1973 es consagrado arzobispo de Tánger (Marruecos). Durante años realizará un considerable esfuerzo por fomentar el diálogo interreligioso, procurando mejorar las relaciones entre las comunidades cristiana, musulmana y judía. Gracias a su trabajo se establecieron relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y el reino de Marruecos, elaborándose un status de la Iglesia católica en este país. En 1982 es nombrado arzobispo de Sevilla, cargo que ostenta en la actualidad. Ha sido presidente de la comisión episcopal para el V Centenario de la Evangelización de América y miembro de la comisión pontificia para América latina. Afable y humano, monseñor Amigo es considerado por muchos como un gran comunicador y un excelente escritor. Entre otros libros ha escrito Dios clemente y misericordioso, Francisco, ¿cómo es Dios?, El oficio de ser hombre, Mi vida descansa en Dios y Quiero conocer mejor a Dios.