Alexandra Midal combina su trabajo como profesora en el Máster Spaces & Communication de la Universidad de Arte y Diseño de Ginebra (HEAD) con su labor como investigadora y comisaria de exposiciones en el ámbito del diseño y la cultura visual. Ha sido directora del Sistema de Fondos Regionales para el Arte Contemporáneo de la Alta Normandía, ha comisariado numerosas muestras en museos de todo el mundo y coordinado la producción de destacados catálogos. Sus publicaciones incluyen ensayos en las revistas de diseño más prestigiosas, así como varios libros entre los que destacan «Antidesign»; «Design by Accident: For a New History of Design»; «Design: introduction à l’histoire d’une discipline» o «Design, l’Anthologie» (1841-2007). También es autora de un relevante conjunto de películas o ensayos cinematográficos sobre la teoría visual contemporánea, como «Hocus Pocus: Twilight in my Mind», «Villa Frankenstein» o «Domestic Psycho».
Recibe novedades de Alexandra Midal directamente en tu email
À travers le cas proprement fascinant dHenry Howard Holmes, architecte dune maison à tuer grâce à laquelle il commettra plusieurs dizaines de meurtres, Alexandra Midal nous invite à réfléchir sur lém
À partir de lhistoire dAnn Lee, fondatrice en 1774 de la secte égalitaire des Shakers, Sorcières du design croise le design shaker – célèbre pour ses fauteuils à bascule, ses balais plats et dautres
Starting from the story of Ann Lee, the founder of the egalitarian Shaker sect in 1774, Witches of Design combines the tenets of Shaker designfamous for its rocking chairs, flat brooms and other iconic objectswith the seditious figure of the witch. In 1837, the communitys established ritual order was disrupted by impromptu bouts of ecstatic trancesthe start of the so-called Era of Manifestations. Driven by the spirit of Ann Lee, unruly sisters began to shake, spin and misappropriate the sects design objects in order to regain the freedom that had been insidiously taken from them over time. An account in which the history of design intersects with rebellion, trance and the creative power of women.
En 1896 H. H. Holmes se declaró culpable de docenas de crímenes (los historiadores creen que fueron cientos, casi todos contra mujeres). Para llevarlos a cabo, construyó en Chicago un hotel equipado con las ultimas innovaciones tecnologicas. Era una fabrica de la muerte, una gran maquina que gestionaba todo el proceso, desde la preparacion de la matanza hasta la eliminacion del cadaver. Aquel hotel fue una obra maestra del diseño domestico, un sistema que encaja perfectamente en el proyecto funcionalista del arte moderno. El caso Holmes evidencia una conexion fundamental en el surgimiento casi simultaneo de la Revolucion Industrial y la figura del serial killer: productivismo, cosificacion del ser humano y una siniestra racionalidad que desembocan finalmente en Auschwitz.