Por regla general, las construcciones clásicas con paredes de ladrillo deben humedecerse y tardan incluso semanas en secarse, por lo que se retrasa el resto del trabajo y su habitabilidad. Para evitar esta espera y ahorrar espacio se invento la construccion con placas de carton-yeso. Con ellas pueden revestirse no solo las construcciones nuevas sino tambien paredes viejas dañadas o techos resquebrajados, crear tabiques o añadir pequeñas reformas, siempre asegurando un buen aislamiento.