A nadie le cabe duda a estas alturas 8 sobre que el bipartidismo aparece asociado por la opinión pública a las peores lacras del sistema político actual, como bien han tenido ocasión de denunciar y manifestar sin descanso los distintos movimientos de indignados que en los ultimos tiempos, especialmente desde 2011, han irrumpido en el hasta entonces abulico panorama politico y social de nuestro pais.El termino bipartidismo hace referencia a la alternancia en el poder de dos fuerzas politicas, mayoritarias por designio del sistema, que ha puesto a su disposicion todos los recursos del estado y del gran capital, dos fuerzas politicas que no cuestionan el actual sistema economico capitalista ni a la democracia representativa por delegacion que sustenta al anterior.El bipartidismo por tanto pretende ante todo el mantenimiento del actual sistema economico que tan injusto desde el punto de vista social se ha manifestado pero que permite inmensas tasas de acumulacion de beneficios en cada vez menos manos, las de los que sustentan el sistema, para a continuacion negar unas minimas condiciones de digna existencia a cada vez sectores mas amplios de la poblacion.
Usualmente descalificado como un "movimiento conspirativo, el movimiento de "los Bolcheviques del Líbano tiene el mérito excepcional de ser, quizás, la primera insurrección armada de América Latina en que un ejercito de campesinos, con direccion y en alianza de sectores urbanos, se plantea el problema de la toma del poder en nombre de ideas socialistas.En efecto, con la parcial excepcion del antiimperialista APRA de los primeros años, los movimientos de la pequeña burguesia que emergieron en los años veinte en diversos paises de la America Latina (como el movimiento de los Tenentes que dirigio Prestes en el Brasil o el caso del ibañismo en Chile) solo reclamaban una ampliacion de la participacion politica, y particularmente de los mecanismos electorales, como tactica para garantizar su incorporacion al sistema politico existente, sin cuestionar las bases sobre las cuales este reposaba.Entre tanto, en una aislada region de Colombia, como era El Libano de aquel entonces, campesinos y artesanos se preparaban para la toma del poder, por la via armada, con un programa de expropiacion y redistribucion no solo de la tierra sino de toda la propiedad privada (1).(1). Henderson, James David, Origins of La Violencia in Colombia, (Ph. D. Thesis: Texas Christian University) 1972. pp. 48y 49.Definido asi, programaticamente, el movimiento, a pesar de su localizado caracter, (por razones que analizaremos en detalle), iba mas alla incluso de los declarados propositos de la forma mas avanzada de lucha campesina en el continente hasta ese momento: la revolucion mejicana. No se trataba simplemente de una plataforma por la restitucion de tierras, como en el Mejico de Zapata, para la cual los campesinos (ejidatarios) pudieran exhibir titulos legales de propiedad. Se trataba justamente de abolir y subvertir la legalidad existente, que legitimaba la apropiacion de trabajo campesino por la clase terrateniente.
En la extensa literatura histórica sobre el bandolerismo existe un gran debate, que en parte han resumido Sánchez y Meertens en el primer capítulo, acerca de por qué se tolera tal "bandolerismo social", Haciendo a un lado las razones del terror, que al fin y al cabo impero durante periodos relativamente cortos, la controversia gira alrededor de por que y cuando los bandoleros dejan de ser considerados como simples delincuentes, en la misma forma en que probablemente lo han sido casi todos los salteadores de la historia, al menos mientras se encuentran vivos y en el vecindario.Cualquiera que sea la respuesta, los autores demuestran que entre 1957 y 1964 la mayoria de los bandoleros colombianos continuaba disfrutando del apoyo que en sus zonas de operacion les ofrecia el campesinado, el cual los calificaba de "guerrilleros" o de "muchachos del monte", esto es, de "rebeldes con causa", ¿Por que?Sanchez y Meertens sugieren, a mi juicio convincentemente, que este bandolerismo popular surgio en ciertas regiones como una "respuesta campesina anarquizada y desesperada" a una serie de derrotas, desilusiones y frustraciones fraguadas desde la epoca del New Deal de Lopez Pumarejo. Dicha modalidad de bandolerismo nacio de las ruinas de fuertes y bien estructurados movimientos campesinos de izquierda, como lo indica su comparativa escasez en zonas donde tales movimientos se mantuvieron a pesar de todos los ataques de que fueron victimas.
A fines de 2011, Gonzalo Sánchez se encontró con una primicia periodística impactante. A partir de entonces entrevistó a los siete protagonistas, que le revelaron los detalles de una operación bélica hasta ahora desconocida. Durante la Guerra de Malvinas, varios pilotos de Aerolineas Argentinas recibieron una convocatoria ultrasecreta por parte del gobierno militar. Transportar armas era su mision. La disparidad de fuerzas con el enemigo era grande y el armamento escaseaba, bloqueado por Londres y las fuerzas de la otan. En esa carrera desesperada, no importaba el signo politico de su procedencia. Asi, los militares argentinos se pusieron en contacto, entre otros, con Muammar Kadafi, aliado de los sovieticos y presunto instigador de actos terroristas internacionales. Entre el 6 de abril y el 9 de junio de 1982 se realizaron siete vuelos en los Boeing 707 de la linea de bandera: dos a Tel Aviv, cuatro a Tripoli y uno a Ciudad del Cabo. Especialmente acondicionadas, las aeronaves salian vacias de Ezeiza y regresaban cargadas de armas: minas antipersonales y antitanque, misiles, cañones, turbinas, equipos de comunicacion y hasta abrigos. Este libro es una historia de heroismo civil en medio de una dictadura feroz y una guerra absurda. Treinta años despues,Malvinas. Los vuelos secretos desnuda esa historia, que es tambien el testimonio de siete hombres sobre el compromiso, el compañerismo y cierta idea comun acerca de la patria.
Era un pueblo bello y despojado de la Patagonia, la puerta de entrada a los hielos infinitos del glaciar Perito Moreno. Pero desde hace unos años, El Calafate se transformó en destino turístico internacional y centro del poder. Se poblo de hoteles semivacios y de inversiones millonarias, que incluyen casinos, aeropuertos, restaurantes y todo tipo de industrias vinculadas al placer. Periodista y viajero, Gonzalo Sanchez narra la trama intima de esa transformacion. Remonta las huellas de los habitantes originarios y de los primeros terratenientes para llegar hasta el presente, en el que la politica encarna una nueva oligarquia. Dentro de esa elite pueblerina, un puñado de personas se reparte los principales negocios y a todos se los señala como testaferros de los Kirchner. En la ciudad que Cristina llamo "mi lugar en el mundo", hay denuncias de corrupcion y viejas historias silenciadas; hay crimenes relacionados con el poder e intendentes que ganan votos con la frase "yo te voy a dar un terrenito"; hay inmigrantes llegados de paises limitrofes para construir las casas y los hoteles de los ricos; hay pastores evangelistas que prometen la salvacion y fantasmas de antiguas matanzas; hay trata de mujeres, suicidios adolescentes y una cierta idea en los habitantes de que su suerte esta atada a la del kirchnerismo. Escrita con el pulso de lo urgente y la contundencia de los mejores relatos de viaje, Calafate. El paraiso perdido de la decada ganada es una cronica periodistica que invita a ser leida como un thriller politico: la historia de un pueblo mutante y codiciado, que es al mismo tiempo una metafora del pais.