Cuando abramos estas páginas habremos llegado a un punto de la vida de su protagonista en que todo es pérdida: la muerte de su familia durante la Segunda Guerra Mundial, la muerte de su joven marido en la guerra por la creacion del estado de Israel. Solo una promesa hecha a si misma, cifrada en la palabra reconstruccion podra ayudarla a renacer. Con la ayuda de sus libros mas queridos (entre los que se encuentran en primer lugar los de Virginia Woolf, con la que dialoga casi a diario) y con la presencia nueva de hombres y mujeres con los que ha de aprender a vivir de manera distinta.
Con la intensidad propia de todo aquello que no puede ocurrir, bajo la nieve suiza, la historia de un amor imposible digna de Las mil y una noches.
Un hombre y una mujer, desconocidos entre sí hasta
Un retrato femenino elaborado sólo para paladares exquisitos.La bisabuela de la autora se casó con un soldado, de origen ruso, al que había cuidado tras ser retirado, herido, del campo de batalla en la Guerra de Secesion de los Estados Unidos de Norteamerica. Aunque en realidad es posible que amara a otro hombre que tambien se encontraba en aquella misma batalla... La tia abuela de la autora era una joven sufragista que defendia los derechos de las mujeres a principios del siglo XX. Ambas fueron sensibles y desafortunadasAsi arranca esta delicada pieza de orfebreria. La bisabuela Ann, la tia abuela Josephine... En la tumba de esta ultima grabaron un lema: Herida por la vida. Pero no fue solo ella la herida por la vida. Las paginas de seductor libro nos llevan del pasado al presente, de un chalet en la vieja Suiza al Nueva York en construccion del siglo XIX. Pero tambien mucho mas lejos.El recuerdo y los objetos de las mujeres de la familia le sirven a la narradora para, como quien pasa las paginas de un viejo album de fotos, hacer memoria; mientras que la musica o la literatura que resuenan al fondo le sirven para encontrar compañia en aquellos que, de un modo u otro, tambien conocieron la perdida.Seguimos conociendo con asombro las exquisitas y breves novelas, tantas veces autobiograficas, de ...
Corre el año 1946. La guerra ha terminado y la joven norteamericana narradora de esta novela ha perdido en ella a sus padres. También, de muerte natural, ha perdido a su tío Marcel, un extraordinario personaje que la educo en el amor a los libros.En el pequeño pueblo frances donde paso los veranos de su infancia, la protagonista debera ocuparse de poner en marcha una nueva biblioteca tras salir del hospital, ya que las tropas alemanas han destruido la anterior. Tendra asi oportunidad de pensar en el valor de la lectura y en la compañia que le han proporcionado los libros en los peores momentos, e incluso a la hora de tomar una u otra decision Sus recomendaciones a los vecinos del pueblo la haran formar parte fundamental de esa comunidad. Entretanto, el esplendor del verano invade la naturaleza de los alrededores y el jardin de la vieja casona que ha heredado de su tio.Los escritores Marcel Proust, Daniel Defoe, Paul Valery y sus obras son tan importantes en esta novela como los personajes de carne y hueso con los que se relaciona cada dia la joven protagonista, muchos de ellos convocados bajo la sombra protectora del tio Marcel.Pero no es esta solo una estampa mas o menos evocadora y llena de encanto de una epoca y de unos autores atemporales: la verdadera vida se cuela en cada pagina y asistimos asi a una hermosisima y cruda busqueda de la felicidad, del amor y de, por que no decirlo, la super-vivencia. A una historia en primera persona que es tambien la historia de una epoca: de la Segunda Guerra Mundial y la ocupacion alemana de Francia al conflictivo nacimiento del estado de Israel.
París, a comienzos de los años 60; donde se encuentran una noble de origen ruso alejada de su familia y un elegante librero del barrio judío, del Marais. Ninguno de los dos es joven ya, pero tampoco lo son los libros que ambos aman. ¿Ficcion o realidad? Lo cierto es que, en esta ocasion, no importa la respuesta, a pesar de que el virtuosismo de la narradora nos hace creer todo el tiempo que estamos ante un fragmento de realidad, de su propia vida, un capitulo mas de su existencia. Por encima de cualquier intento de verosimilitud, la verdad, una suerte de verdad que resulta atemporal segun avanzamos en la lectura, y que nos lleva incluso hasta el pasado mas remoto, se impone en cada pagina de esta extraordinaria novela corta. Como el amor al misterio y a la belleza, a toda clase de belleza.El encuentro entre una noble rusa y un librero muy peculiar, en el Paris de los años 60, narrado por la autora de Una biblioteca de verano. Una historia de amor por las personas y por la belleza de los objetos. Sutileza, elegancia y brevedad: marcas de Mary Ann Clark Bremer, vuelven a citarse en este evocador texto. Y tras ellas una historia que nos hace reflexionar y sentir mas alla de las palabras.
Reunimos en un solo volumen las primeras novelas cortas de Mary Ann Clark Bremer, una elegante escritora para paladares exquisitos.Se reúnen en este volumen todas las novelas cortas de Mary Ann Clark Bremer traducidas hasta la fecha al castellano y publicadas por nuestra editorial: Una biblioteca de verano, Cuando acabe el invierno, El librero de Paris y la princesa rusa y Una pasion parecida al miedo. A las que añadimos un breve relato, Cuando asedien tu faz cuarenta inviernos, coetaneo de los demas textos, y cuyo titulo fue tomado por la autora de un verso de William Shakespeare. Una oportunidad unica para adentrarse en el singular mundo de una escritora fundamental pero hasta hace poco secreta.Seguimos conociendo con asombro las exquisitas y breves novelas, tantas veces autobiograficas, de esta escritora norteamericana afincada en Europa, muy literarias, pero tocadas por un vago aroma cinematografico a pelicula romantica en blanco y negro de los años cuarenta. () Mary Ann Clark Bremer explora un universo de paradojas sobre el amor, que en modo alguno conducen a la presuncion de su inexistencia real: la pasion sin sexo, la madurez sin garantia de continuidad solida, la felicidad como obstaculo a su misma prolongacion Manuel Hidalgo, El CulturalProust, en contra de lo que se piensa habitualm...