Celia es una mujer que ha olvidado los sueños en el camino de la vida, pero será la pérdida de los afectos de su única hija, arrancados por una sociedad donde los valores materiales se anteponen a los sentimientos, el detonante de su huida sin importarle el lugar ni el tiempo.
En un apacible pueblo de la meseta palentina, se cuenta que existe una seta cuya belleza y sabor solamente son comparables a sus propiedades tóxicas. Esas mismas voces aseguran que nadie ha podido verla desde hace siglos. Sin embargo, esta circunstancia esta a punto de variar como consecuencia de una trama de celos, amistad y vanidades.Con una asombrosa sencillez, Ramon Perez Aguilar nos relata, en este trhiller costumbrista, las vidas de Nicolas Quintanilla, un humilde agricultor que vive enamorado de la persona equivocada desde su mas tierna infancia, y la de su fiel amigo, un retrasado mental que haria cualquier cosa por el. Una tercera persona, un actor que desea desposar a la enamorada de Nicolas, removera las tranquilas aguas del cauce de la vida del pueblo.
Guillermo un buen día no soporta más la sociedad en la que vive y huye de todo lo que le rodea en busca de un destino mejor. Un destino lejos de la monótona rutina cotidiana en casa, en el trabajo, de politicos, banqueros y en definitiva de todo aquello con lo que la sociedad actual ahoga nuestra verdadera personalidad e intenta someternos a los intereses ajenos de otros. Ese camino hacia la felicidad le conduce a encontrar unas cartas perdidas hace muchos años y decide llevarlas el mismo a sus destinos, sin saber muy bien por que debe hacerlo. En ese extraño viaje se cruzaran en su camino un hombre descatalogado; Tesifonte, una mujer de categoria; Marta, trufas, oro y un Renault 4L.