La propia palabra «cínico» y «cinismo» vale tanto como «perruno», «perro callejero», «desvergonzado como un perro», y se aplicó a este grupo o secta de filósofos, a sus experiencias o vivencias, a su alternativa vida de inconformismo y provocación.
Admirados por algunos, denostados y criticados por muchos, los antiguos cínicos fueron en todo caso un revulsivo moral, un despertador de conciencias adormecidas y, en tal sentido, alguien que estimula y aguijonea el conformismo. Yo los llamaría «filósofos jóvenes o filósofos frescos». Hoy día, en cambio, hablamos de un cínico, o de que una persona es cínica cuando nos referimos a alguien que actúa movido por su interés, alguien sin principios, falto de escrúpulo y que solo busca su propio beneficio.Para un cínico moderno no existen patrones o pautas de conducta objetivas. De modo que aunque entre nosotros la palabra cínico está cargada de connotaciones negativas, nos interesará ahora retomarla en su antiguo significado, por lo que implica de (in)conformismo y provocación, actitudes que despiertan entre nosotros una especial simpatía existencial en estos tiempos de revisión de valores. También nosotros debemos, pues, releer y reevaluar estos sugerentes textos.
A unos que le decían: «ya eres viejo, descansa», les contestó: «si estuviera corriendo la carrera de fondo, ...
Ficha Técnica
Editorial: Guillermo Escolar Editor Sl
ISBN: 9788494035708
Idioma: Castellano
Número de páginas: 95
Tiempo de lectura: 2h 10m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 05/02/2010
Año de edición: 2010
Plaza de edición: Es
Colección:
Vestigia
Vestigia
Especificaciones del producto
Escrito por Antonio Guzmán Guerra
Antonio Guzmán Guerra es Catedrático de Filología Griega de la Universidad Complutense; ha trabajado ampliamente sobre el teatro griego y ha traducido al castellano los historiadores de Alejandro; es autor entre otras obras dentro de esta editorial de la Vida de Alejandro y César de Plutarco, Alejandro Magno y reciente-mente Introducción al teatro griego.