Madame Bovary está atrapada entre la mediocridad de la provincia francesa y la opulencia de sus propios sueños. Emma, heroína trágica y desdichada, busca desesperadamente en el matrimonio, el lujo y los amantes una plenitud que siempre se le escapa de las manos. Su vida es la prueba fehaciente de que el deseo humano es, en esencia, una espiral de insatisfacción: un anhelo constante que no tiene objeto real, sino que es perpetuación de su propio querer, hambre por desear. En su caída, Emma revela la angustia de quien confunde la felicidad con el brillo efímero de las quimeras burguesas, consumiéndose en vida.
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Un personaje injustamente olvidado. Un vibrante drama familiar. Una revelación imprescindible de nuestra historia.
Nació en 1821 en Ruan y desde muy joven comenzó a escribir relatos, novelas y piezas de teatro. En 1840 se matriculó en la Facultad de Derecho de París, aunque jamás concluyó sus estudios. En esos años se produjo también su primer acercamiento a los círculos literarios de la capital. Años más tarde regresó a la región de Ruan, donde viviría hasta su muerte, en 1880.