José María Blanco White (Sevilla 1775 - Liverpool 1841) es uno de los pilares fundamentales del romanticismo español. Hijo de una familia irlandesa afincada en Sevilla, fue canónigo de Cádiz y en Sevilla. En 1810, en desacuerdo con la Junta Central, se exilia a Inglaterra, abandona el catolicismo y se convierte en anglicano. Sus obras más importantes las escribe en inglés. La obra lírica de Blanco White no desmerece en nada a sus más conocidas . Considera inaceptables las teorías clasicistas literarias y el realismo como totalmente opresivo para un espíritu verdaderamente poético. Blanco insta a la libertad literaria, a la búsqueda de las imaginaciones inverosimiles y a la lectura de crónicas medievales, que son el gérmen de la fantasía romántica.
Ficha técnica
Traductor: Antonio Garcika
Editorial: Visor Libros
ISBN: 9788475223018
Idioma: Castellano
Número de páginas: 448
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 12/10/2005
Año de edición: 2005
Plaza de edición: Es
Colección:
Coleccion Visor de Poesia
Coleccion Visor de Poesia
Número: 301
Alto: 19.5 cm
Ancho: 12.5 cm
Grueso: 2.3 cm
Peso: 435.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por José María Blanco-White
Hijo de padre irlandés y madre sevillana. Mantuvo colaboraciones con el periódico sevillano El semanario patriótico, que estaba dirigido por el escritor neoclásico Manuel José Quintana. Canónigo de Cádiz y en Sevilla, en 1810, en desacuerdo con la Junta Central, se exilia a Inglaterra, abandona el catolicismo y se convierte en anglicano. Allí fundó y dirigió la revista El Español. Su poesía, que refleja el tránsito del neoclasicismo al romanticismo, comprende temas religiosos, patrióticos y filosóficos. Entre su obra destacan: El triunfo de la beneficencia, Elegía a Quintana y Los placeres del mundo. Escribió en inglés Cartas desde España (1822) que no fueron traducidas hasta 1972 un interesante documento sobre la vida española a principios del siglo XIX. Además de Variedades o El Mensajero de Londres (1824-1825), donde reimprime textos medievales españoles, debe citarse su autobiografía que se publicó póstumamente (1845). Menéndez y Pelayo lo sitúa entre los"heterodoxos españoles".