“Senectud”nos presenta la dificultad de vivir y de establecer auténticas relaciones con los demás, es decir, aquel filo de la navaja que separa, con un corte profundo y doloroso, la felicidad de la infelicidad. Nos muestra cómo la verdadera senectud es la ausencia de amor, y lo hace con una rara capacidad de análisis que toma distancia además con lucidez y control inteligente del mundo representado. Eugenio Montale calificó“Senectud”de obra maestra dotada de una excepcional potencia, y Carmen Martín Gaite nos la traslada con especial felicidad al español.
Tres historias que exploran la intimidad, la memoria y las sombras que nos habitan
Italo Svevo nació en Trieste (Italia) en 1861. En 1888 dio a conocer sus primeros relatos. En 1982 apareció su primera novela, Una vita, ya con el pseudónimo Svevo, y en 1898 la que hoy presentamos, Senilità. El silencio de la crítica lo hizo callar durante veinticinco años, y no fue hasta 1923 cuando publicó La coscienza di Zeno, sin mucho mayor eco hasta que James Joyce, entusiasmado, habló de él a Benjamin Crémieux y a Valery Larbaud. Fueron ellos (y Montale) quienes dieron a conocer a Svevo, que hoy es visto, con Kafka, Musil, Zweig o Roth, como uno de los maestros de la novela europea entre dos siglos. A las obras citadas, cabe añadir La novella del buon vecchio e della bella fanciulla (1929), Corto viaggiosentimentale (1949), Saggi e pagine sparse (1954) o Commedie (1960). Murió en 1928