La Biblioteca de Autores Cristianos, fundada en 1944, tiene la finalidad de ofrecer al público en general un conjunto de obras fundamentales que le permitan conocer mejor las fuentes del cristianismo. Sus ediciones de la Biblia, santos padres y doctores de la Iglesia, autores medievales y renacentistas, fuentes del derecho y documentos del Magisterio se cuentan entre las aportaciones más importantes de la Iglesia a la cultura española y constituyen uno de los exponentes más egregios del patrimonio inmaterial católico. Así lo reconoció el Gobierno de España, que declaró a la BAC "de interés nacional" y la distinguió con la Orden Civil de Alfonso X el Sabio. Además, la Biblioteca de Autores Cristianos ha gozado siempre del aprecio de la Santa Sede, que no solo ha expresado en numerosas ocasiones su estima por la labor realizada, sino que ha alentado también a cuantos se afanan en llevar adelante tan elevado proyecto cultural y espiritual. En reconocimiento de su singularidad, de la calidad de su específico ministerio y de su destacada significación histórica, la BAC recibió en 2016 el Premio internacional para editoriales religiosas Lumen ex Libris, que concede la Libreria Editrice Vaticana.
Ficha técnica
Editorial: Biblioteca de Autores Cristianos
ISBN: 9788422020646
Idioma: Castellano
Número de páginas: 704
Tiempo de lectura:
16h 53m
Encuadernación: Tapa dura
Fecha de lanzamiento: 12/12/2018
Año de edición: 2018
Plaza de edición: Madrid
Número: 755
Alto: 20.0 cm
Ancho: 13.0 cm
Peso: 690.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Santo Tomás de Aquino
Tomás de Aquino nació en Nápoles (1225), Italia. Estudió en el monasterio de Montecasino y en la Universidad de Nápoles. En el año 1244 toma el hábito como dominico y conoce a Alberto Magno, con quien estudiará en Colonia. Posteriomente ejerce como maestro de teología en la Universidad de París, y en otras ciudades europeas. Autor de la Summa Theologica. Aunque era filósofo y teólogo, Tomás de Aquino tuvo gran repercusión en la psicología a causa de su énfasis en la importancia del libre albedrío. Aquino fue canonizado en el año 1323 y se convirtió en Santo Tomás. Según él, todo ser humano posee un alma inmortal, que no pertenece al mundo natural: transita por el mundo de la materia, pero no forma parte de él, y en consecuencia no está sujeta a la ley natural ni sometida a las causas y efectos. Si el libre albedrío es una realidad, ello resulta a la vez terrible y maravilloso. El 7 de marzo de 1274 murió en Fossanova.